lunes, 2 de enero de 2012

3.La evolución geológica peninsular.

El relieve actual de la Península es el resultado de una historia geológica de millones de años. En ella han alternado fases orogénicas con otras de calma, en las que han predominado la erosión y la sedimentación.
  1. Durante la era arcaica o Precámbrico (4000-600 millones de años) emergió del mar una banda montañosa arqueada de NO-SE, formada por pizarras y neis, que comprendía casi toda la actual Galicia. También surgieron elevaciones en puntos aislados del Sistema Central  y de los Montes de Toledo. Este macizo precámbrico fue arrasado por la erosión y cubierto casi en su totalidad por los mares paleozoicos.
  2. En la era primaria  o Paleozoico (600-225 millones de años) tuvo lugar la orogénesis herciniana. De los mares que cubrían  la mayoría  de la Península  surgieron las cordilleras hercinianas, formadas por materiales silíceos como granito, pizarra y cuarcita. Al oeste se elevó el Macizo Hespérico, arrasado por la erosión durante la misma era primaria y convertido en zócalo o meseta inclinada hacia el Mediterráneo.  
  3. La era secundaria o Mesozoico (225-68 millones de años) fue un período de calma en el que predominaron la erosión y la sedimentación. La erosión continuó el desgaste de los relieves hercinianos.
  4. Durante la era terciaria (68-1,7 millones de años) tuvo lugar la orogénesis alpina, que provocó grandes cambios en el relieve peninsular:
  5. -Se levantaron las cordilleras alpinas, al plegarse los materiales depositados en las fosas          pirenaica y bética  entre los macizos antiguos, que actuaron como topes. Así, surgieron los Pirineos entre los macizos de Aquitania, Hespérico y del Ebro y las cordilleras Béticas, entre el Macizo Bético-Rifeño y el Hespérico. -Se formaron las depresiones prealpinas paralelamente a las nuevas cordilleras: la depresión del Ebro, paralela a los Pirineos, y la del Guadalquivir, paralela a las cordilleras Béticas. -La Meseta se vio afectada por la orogénesis alpina: Pasó a inclinarse hacia el Atlántico, determinando la orientación hacia el océano de buena parte de los ríos peninsulares. Se formaron los rebordes montañosos orientales  y meridionales de la Meseta. El zócalo de la Meseta formado por materiales paleozoicos rígidos, experimentó fracturas y fallas. Estas últimas originaron  una estructura germánicas, constituida por bloques levantados o rejuvenecidos (horst) y bloques hundidos fosas tectónicas (graben). Los bloques levantados formaron el reborde montañoso de la Meseta (Macizo Galaico y parte occidental de la cordillera Cantábrica) y sierras interiores de la Meseta (Sistema Central y Montes de Toledo).     
  6. Durante la era cuaternaria (1,7 millones de años hasta la actualidad) los fenómenos más destacados fueron el glaciarismo y la formación de terrazas fluviales. El glaciarismo afectó a las cordilleras más altas: Pirineos, cordillera Cantábrica, Sistema Central, Sistema Ibérico y Sierra Nevada. Dio lugar a dos tipos de glaciares: de circo y de valle. Las terrazas fluviales son franjas planas y elevadas situadas en los márgenes de un ríos.
  • Los glaciares de valle son río de hielo. Se forman cuando el espesor de hielo acumulado  en el circo es grande. Entonces  el hielo de las capas inferiores se desplaza fuera del circo y se desparrama valle abajo. Los fragmentos rocosos que contiene el hielo ensanchan el valle, dándoles la típica forma de artesa o U. En la Península solo los Pirineos se vieron cubiertos por una potente capa de hielo, de la que partían hacia el sur diez grandes glaciares, que crearon valles en U y lagos.
  • Las terrazas fluviales son franjas planas y elevadas situadas en los márgenes de un río. Su origen se debe a las alternancias climáticas del Cuaternario. En los períodos fríos glaciares, el caudal del río es escaso por encontrarse el agua helada en las montañas; su fuerza erosiva disminuye y deposita aluviones o materiales en su cauce (A). En los períodos posglaciales, el caudal del río aumenta al elevarse la temperatura y fundirse el hielo; su fuerza erosiva aumenta y ahonda su cauce (B), dejando suspendidos en sus márgenes los aluviones depositados, que constituyen las terrazas (C). La repetición de estos ciclos glaciales  y posglaciales durante el Cuaternario creó terrazas escalonadas (D). En la Península las más características son las formadas por los ríos Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro.

    miércoles, 14 de diciembre de 2011

    2. El espacio geográfico español

    España es un país europeo de tamaño medio (505.987 km2), situado en la zona templada del hemisferio norte. Comprende un territorio peninsular, que ocupa la mayoría de su superficie (97,53%); un archipiélago mediterráneo-las islas Baleares-; un archipiélago atlántico -las islas Canarias-; territorios en el norte de África -Ceuta y Melilla-, y algunos peñones e islotes.
    1. CARACTERÍSTICAS DEL RELIEVE PENINSULAR
    • La forma maciza viene dada por la gran anchura de la Península de oeste a este (1094 kilómetros) y por sus costas rectílineas, sin apenas accidentes litorales. Este hecho limita la penetración de la influencia del mar hacia el interior.
    • La elevada altitud media (660 m), solo superada en Europa por Suiza, se debe a la presencia de altas cordilleras y, sobre todo, a que el interior peninsular está  constituido por un extenso núcleo de tierras altas, la Meseta, con una altitud comprendida entre los 600 y los 800 metros.
    • La disposición periférica del relieve montañoso en torno  a la Meseta frena la influencia del mar  y causa  fuertes contrastes entre el litoral y el interior peninsular.
    2. TIPOS DE UNIDADES MORFOESTRUCTURALES
    1. Los zócalos son llanuras o mesetas formadas en la era primaria o Paleozoico como resultado del arrasamiento por la erosión de cordilleras surgidas en las orogénesis (formación de montañas) de esta misma era.  Los materiales  paleozoicos son rocas síliceas: granito, pizarra, cuarcita  y esquistos. Estos materiales son muy rígidos por lo que no se pliegan sino que se fracturan.
    2. Los macizos antiguos son montañas formadas en la era terciaria por el nuevo levantamiento de un bloque de un zócalo a causa de las presiones de la orogénesis alpina. En la Península, son macizos antiguos las sierras interiores de  la Meseta (Sistema Central y Montes de Toledo), el Macizo Galaico y la parte occidental de la Cordillera Cantábrica.
    3. Las cordilleras de plegamiento son grandes elevaciones montañosas surgidas en la orogénesis alpina de la era terciaria por el plegamiento de materiales sedimentarios, fundamentalmente calizos, depositados por el mar en la era secundaria. Las cordilleras de plegamiento son de dos tipos: 
    • Cordilleras intermedias formadas por el plegamiento de materiales depositados por el mar en los rebordes de los zócalos (Sistema Ibérico y parte oriental de la cordillera Cantábrica).
    • Cordilleras alpinas, formadas por el plegamiento de materiales depositados en geosinclinales o fosas marinas largas  y profundas  (Pirineos y cordilleras Béticas).
    4. Las cuencas sedimentarias o depresiones son zonas hundidas formadas en la era terciaria,   que     se  rellenaron con sedimentos, principalmente arcillosos y calizos.
    • Las cuencas formadas por el hundimiento de un bloque de un zócalo a causa de las presiones de la orogénesis alpina (depresiones de la Meseta del Duero, Tajo y Guadiana).
    • Las depresiones prealpinas, localizadas a ambos lados de las cordilleras alpinas (depresiones del Ebro y del Guadalquivir).

    martes, 13 de diciembre de 2011

    1. La incógnita del Universo. El origen de la Tierra.

    Se hace complicado comenzar por la primera  y mayor pregunta que se ha hecho y se hace el ser humano. Empezamos, por lo tanto, por un misterio tal como preguntarnos como empezó todo. Si no sabemos cómo empezó ni por qué empezó, más dificil será indicar el para qué.

    Dimensiones del Universo.


    1. El origen de la Tierra

    Según la hipótesis más aceptada por los cosmólogos, el Universo se originó hace 15.000 millones de años, como consecuencia de una gran explosión conocida como Big Bang, seguida de una expansión que aún dura en la actualidad.
    El Sistema Solar y con él nuestro planeta se formó hace unos 4.600 millones de años debido a un proceso de construcción gravitatoria  de una nebulosa.
    La Tierra es un pequeño cuerpo celeste sin luz propia, que pertenece  a un grupo de nueve planetas que giran alrededor de una estrella de mediana magnitud a la que llamamos Sol.
    Entre las características  más destacadas  de nuestro planeta merecen citarse:
    • Presentar un satélite de gran tamaño en relación con el de la Tierra.
    • El 75%  de su superficie está cubierta de agua.
    • Tiene un potente campo magnético.
    • Está poblada por una gran cantidad de sistemas complejos, los organismos, que se reproducen  y que toman la energía y la materia que necesitan del medio y que se han adaptado  a vivir en todos los ambientes del planeta.
    • Presenta dos envolturas fluidas: La atmósfera  y la hidrósfera.
    • La mayor parte de la masa de la Tierra corresponde a la parte sólida formada fundamentalmente por rocas en las que predominan los minerales del grupo de los silicatos y por elementos metálicos, principalmente el hierro.
    La Tierra está formada por varias capas. Las investigaciones sobre el interior de la Tierra se han centrado en dos aspectos:
    1. En la composición de los materiales que forman las distintas capas del Planeta.
    2. En el comportamiento mecánico de dichos materiales (elasticidad, plasticidad, permeabilidad...)
    Por eso se distinguen dos tipos de modelos que son:
    1. El modelo estático (estudia la composición  de los materiales)
    2. El modelo dinámico (estudia el comportamiento mecánico de los materiales)

    2. Las tierras emergidas

    En el pasado se creía que los continentes eran tierras muy antiguas y estables que apenas habían cambiado desde el origen del planeta. Actualmente la visión es totalmente distinta. Desde comienzos del siglo XX (1912) se ha producido un giro total en las investigaciones gracias a un científico (meteorólogo) alemán llamado Alfred Wegener que expuso la teoría de la deriva continental en la que afirmaba que los continentes actuales estuvieron unidos hace 200 millones de años en un supercontinente llamado Pangea. Pensaba Wegener que los continentes estaban encima de una capa plástica y que se movían a la deriva, alejándose o acercándose unos respecto de otros. Las pruebas que presenta son:
    1. Las mediciones  que se habían hecho, a principios del siglo XIX, de las distancias que separaban a Groenlandia de Europa, habían variado en un siglo en 1 km y medio. También había variaciones entre París  y Washington que se alejaban y entre California y China que se acercaban.
    2. Wegener observó que existían muchos fósiles de organismos idénticos en lugares como Sudamérica, África, India y Australia. Esta probaba que en algún momento  debieron estar unidos.
    3. Observó también una gran coincidencia entre las formas de la costa de los continentes, sobre todo entre Sudamérica y África.
    4. También coinciden, si unimos todos los continentes, las rocas, cadenas montañosas  y cronología que formarían un cinturón casi continuo.
    5. Descubrió que existían zonas en la Tierra cuyos climas actuales no coincidían con los que tuvieron en el pasado. Por ejemplo hay lugares en la actualidad que tienen clima tropical y en el pasado, hace 300  millones de años, estaban cubiertos de hielo. Esto prueba o al menos hace suponer que los continentes se localizaban  en una latitud distinta a la que ocupan en la actualidad.
    Wegener no pudo explicar el  mecanismo responsable del movimiento de los continentes. Aunque algunos de sus argumentos eran erróneos, sentó las bases de una nueva línea de investigación que llevó  en los años  1968-70 a la aparición de una nueva teoría llamada "tectónica de placas". Según esta teoría la litosfera está dividida en fragmentos llamados "placas" que se desplazan por la capa inmediatamente inferior que es la Astenosfera, formada por materiales más plásticos que las placas. Las placas se desplazan lentamente como un bloque rígido a velocidad muy lenta (entre 1 y 20 cm al año). Las placas no sólo están formadas  por la corteza terrestre  pues incluye una parte del manto superior. Este conjunto es la litosfera y constituye una unidad de unos 70 a 150 km de espesor.
    La litosfera está dividida en numerosas placas. Las más grandes son:
    •  La Africana
    • La Euroasiática
    • La Indoaustraliana
    • La Norteamericana
    • La Sudamericana
    • La Pacífica
    • La Antártida
    Existen otras placas de tipo mediano y son:
    • La del Caribe
    • Nazca
    • Islas Filipinas
    • Cocos
    • Islas Kuriles
    • Scotia
    • Arábiga
    La tectónica de placas


    Entre todas estas se sitúan numerosas microplacas (o subplacas) de pequeña extensión pero importantes para explicar fenómenos geológicos a escala regional. Por ejemplo:
    La microplaca o subplaca Ibérica, la Adriática...
    Como consecuencia del movimiento de las placas litosféricas se producen los siguientes resultados:
    • Compresión de los materiales
    • Distensión de los materiales
    • Fricción de los materiales
    Estos esfuerzos se manifiestan en la superficie terrestre con la formación de diversas estructuras geológicas como por ejemplo:
    Cordilleras, pliegues, fallas...y también la aparición de fenómenos como el vulcanismo, los terremotos, maremotos...Por lo tanto la formación de relieves está directamente relacionada  con la tectónica de placas. Los movimientos que se producen en la corteza como consecuencia de las colisiones entre placas y que pueden formar relieve (montañas...), se llaman "movimientos orogénicos" u orogenias.