domingo, 19 de octubre de 2014

5. Las grandes unidades morfoestructurales de la Península Ibérica.

5.1 La Meseta

Mapa de las unidades morfoestructurales de España.
La Meseta es una llanura elevada situada a unos  600-800 metros de altitud. Se formó en la era primaria por la erosión de un antiguo Macizo Hespérico, surgido en la orogénesis herciniana.  En la era terciaria la Meseta fue deformada y destruida  en gran parte durante la orogénesis alpina, de modo que dentro de ella pueden diferenciarse tres unidades: el antiguo zócalo paleozoico, las sierras interiores y las cuencas sedimentarias interiores.
1. El antiguo zócalo paleozoico solo aflora hoy al oeste peninsular (penillanuras zamorano-salmantina y extremeña). Aquí la erosión ha eliminado los materiales terciarios que recubrían el zócalo, dejando al descubierto los materiales silíceos primarios: granito, pizarra y cuarcita.
El relieve está constituido por penillanuras  o superficies de erosión muy suavemente onduladas.  Las modeladas sobre granito son más llanas (norte de Salamanca) que las modeladas sobre pizarra (sur de Salamanca y Extremadura). Las penillanuras están accidentadas por montes isla, o relieves residuales constituidos por rocas más resistentes, como los formados sobre las cuarcitas que salpican la penillanura extremeña. En la zona de contacto de las penillanuras  con las cuencas  sedimentarias de la Meseta los ríos crean profundas gargantas (arribes, tajos) al encajarse sobre los materiales duros de las penillanuras.

 2.  Las sierras interiores de la Meseta son el Sistema Central y los Montes de Toledo. Se formaron en la era terciaria por el levantamiento de algunos bloques del zócalo de la Meseta como resultado de la orogénesis alpina. Ambos son de roquedo primario (granito, pizarra, neis) y tienen formas redondeadas y cumbres aplanadas, puesto que son superficies de erosión levantadas.
  • El Sistema Central es más alto y divide la Meseta por la mitad. Sus sierras más destacadas son Somosierra, Guadarrama, Gredos, Peña de Francia y Gata. 
  • Los Montes de Toledo son de menor altura y dividen en dos la submeseta sur, separando las cuencas del Tajo y del Guadiana. Su sierra más importante es la de Guadalupe. 
3. Las cuencas sedimentarias interiores de la Meseta son las de las submeseta norte y sur. Se formaron en la era terciaria por el hundimiento de bloques del zócalo de la Meseta como resultado de la orogénesis alpina. Las cuencas constituyeron, primero, lagos. Luego, se rellenaron con materiales terciarios, dispuestos horizontalmente en estratos blandos en la parte inferior (arcillas, arenas, yesos y margas) y duros en la parte superior (calizas). El resultado fue un relieve de páramos, campiñas y cuestas. 
  • Los páramos son superficies estructurales planas y elevadas formadas por los estratos duros calizos. En ellos la erosión fluvial ha labrado valles en U qe los cortan y los separan en mesas  más pequeñas. Los páramos se localizan en la zona norte y este de la cuenca de la submeseta  norte y en la zona este de la submeseta sur (La Alcarria, Mesa de Ocaña y La Mancha). 
  • Las campiñas son llanuras bajas suavemente onduladas recorridas por ríos. Se forman donde los páramos han sido erosionados y afloran las arcillas y margas de los niveles inferiores. En ellas son frecuentes los cerros testigo u oteros, relieves residuales coronados por las calizas de los páramos. Las campiñas más destacadas son las recorridas  por los ríos Duero, Tajo y Guadiana. 
  • Las cuestas son zonas inclinadas entre páramos y campiñas.

martes, 14 de octubre de 2014

4. El roquedo y los tipos de relieve.

En la Península tenemos tres grandes áreas con diferente tipo de roquedo: silícea, caliza y arcillosa. Difieren en su tipo de dureza, desde la más dura, la silícea a la más maleable, la arcillosa. Existe una cuarta zona, el área volcánica, pero esta se circunscribe a las Islas Canarias.
El roquedo peninsular.
4.1 El área silícea

El área silícea está compuesta por rocas antiguas de la era precámbrica y primaria (4000-600 millones de años). 
Se localiza mayoritariamente en el oeste peninsular y presenta ramificaciones  hacia la parte occidental de la cordillera Cantábrica, el Sistema Central, los Montes de Toledo y Sierra Morena. También en otras zonas donde quedan restos de macizos antiguos (Pirineos, sectores del Sistema Ibérico y la cordillera Costero-Catalana y de la cordillera Penibética). 
La roca predominante de este área es el granito, una roca, cristalina y rígida que se altera de diversas formas:
  • Alteración química y en profundidad por el agua: Sus cristales se descomponen y se transforma en arenas pardoamarillentas.
  • Alteración a partir de diaclasas o fracturas de la roca:
  1. En áreas de alta montaña el agua se filtra por las fracturas de las rocas y, al helarse, aumenta de volumen  y las rompe. El resultado es la formación de crestas agudas, escarpadas y dentadas (galayos) y de canchales o acumulaciones de fragmentos a los pies de las montañas.  
  2. En zonas menos elevadas las formas dependen de la disposición de las fracturas. Si las diaclasas son paralelas a la superficie, el granito se descama y origina un paisaje suave de formas onduladas llamadas domos.  Si las diaclasas son perpendiculares se forman bolas. Estas pueden quedar amontonadas una sobre otra formando berrocales. En ellos son típicos los tores (apilamientos de bolas) y las rocas caballeras (bolas situadas en equilibrio sobre una de sus superficies menores). Otras veces las bolas se disponen caprichosamente en las laderas, constituyendo un caos granítico.  

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Paisaje de rocas caballeras en Capadocia (Turquía)

4.2 El área caliza

El área caliza está integrada por rocas de la era secundaria plegadas en la era terciaria.
Su localización forma una Z invertida que se extiende por los Prepirineos, los Montes Vascos, el sector oriental de la cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico, parte de la cordillera Costero-Catalana y al cordillera Subbética.
La roca predominante de esta área es la caliza, una roca dura que se fractura formando grietas o diaclasas  y que se disuelve fácilmente con el agua. La roca caliza posee grandes cantidades acumuladas durante millones de años de evolución de CO2. Da lugar a un relieve complejo, el relieve cárstico, cuyas formas  características son las siguientes.
  1.  Los lapiaces o lenares son surcos o cavidades separados por tabiques más o menos agudos. Los surcos se forman por las aguas de escorrentía sobre las vertientes (lapiaz de vertiente) o sobre superficies llanas con fisuras (lapiaz en mesa).  Las cavidades se forman en lugares donde existen pequeñas oquedades en las que se almacena el agua (mar de piedra o lapiaz alveolar).
  2. Las gargantas, foces u hoces son valles estrechos y profundos, enmarcados por vertientes  abruptas, causados por los ríos.
  3. Los poljés son depresiones alargadas de fondo horizontal enmarcadas por vertientes abruptas. Están recorridos total o parcialmente por corrientes de agua, que desaparecen súbitamente por sumideros o pozos (pónors) y continúan circulando subterráneamente. El poljé puede inundarse  de forma temporal o permanente (transformándose en un lago) se se eleva el nivel de las aguas subterráneas, o si el agua recibida  en superficie  es más de la que puede infiltrarse  por las grietas o pozos. 
  4. Las dolinas  o torcas son grandes cavidades formadas en los lugares donde el agua se estanca. Pueden tener formas diversas (circulares o de embudo) y unirse con otras vecinas, formando cavidades de trazado complicado denominadas uvalas. 
     
4.3. El área arcillosa

El área arcillosa está integrada por rocas sedimentarias de las eras terciaria (68-1,7 millones de   años) y cuaternaria (1,7 millones de años-actualidad). 
Se localiza en las cuencas de las submesetas norte y sur, en las depresiones del Ebro y del Guadalquivir, en áreas hundidas y en las llanuras costeras mediterráneas.La roca predominante en esta área es la arcilla, caracterizada por su escasa resistencia. Da lugar a un relieve básicamente horizontal, ya que los terrenos donde se depositó no han sufrido plegamientos posteriores. Su rápida erosión, debida a la blandura de los materiales, genera dos tipos de relieve:
    En las zonas donde alternan largos períodos secos y calurosos con otros de lluvias cortas y torrenciales, y no existe la protección vegetal (SE peninsular y zona central del valle del Ebro), el agua de arroyada desgasta intensamente las vertientes. 
    En ellas se forman cárcavas o surcos estrechos y profundos  separados por aristas, que crean una topografía abrupta similar a una montaña en miniatura. Su amplio desarrollo sobre una zona origina un paisaje peculiar llamado "badlands".  
Paisaje arcilloso del desierto de Tabernas. Almería.



4.4. El relieve causado por la erosión diferencial                        

  1. Cuando los estratos son  horizontales y alternativamente duros y blandos, los ríos abren valles que separan amplias plataformas, llamadas páramos, mesas, planas o alcarrias. Los páramos tienen una cima horizontal, formada por el estrato duro y flancos cóncavos coincidiendo con el estrato blando inferior. Los flancos se erosionan más rápidamente, de modo que los páramos se reducen y acaban convirtiéndose en cerros testigo o colinas de techo horizontal y en antecerros cuando desaparece el estrato duro superior. Paralelamente, se ensancha el espacio que separa los páramos, donde se forman llanuras suavemente onduladas o campiñas  sobre los materiales blandos.  Este tipo de relieve puede observarse  en las cuencas sedimentarias meseteñas y en las depresiones del Ebro y del Guadalquivir. 
  2. Cuando los estratos están suavemente inclinados y alternan materiales duros y blandos se forman cuestas. En ellas se distinguen un dorso o reverso, constituido por el estrato duro inclinado, y un frente con una cornisa de fuerte pendiente, formada por la capa dura, y una parte inferior cóncava en la capa blanda, donde la erosión es más rápida. El retroceso de las cuestas por la erosión da lugar también a cerros testigo y antecerros. 
  3. Cuando los estratos están plegados  y formados por materiales alternativamente duros y blandos, originan los relieves apalachense y jurásico. 
  • El relieve apalachense se forma sobre un relieve montañoso herciniano, arrasado y aplanado por la erosión, que experimenta un posterior levantamientos que reactiva la erosión. Esta actúa de forma diferencial y crea un relieve formado por la alternancia de crestas y valles. Las crestas, formadas en los estratos duros, son sierras largas, paralelas entre sí y de altitud similar y se encuentran separadas por valles abiertos por la erosión en los materiales blandos. Ejemplos de este relieve se encuentran en la parte occidental de la cordillera Cantábrica, en los Montes de Toledo y en Sierra Morena. 
 
  • El relieve jurásico se forma en las cordilleras jóvenes. Está constituido por una alternancia de pliegues convexos (anticlinales) y cóncavos (sinclinales). En los anticlinales la erosión del agua crea valles perpendiculares a la cumbre (cluses) y valles paralelos a la cumbre (valles anticlinales o combes). Una vez que la erosión perfora así el estrato duro de los anticlinales, el vaciamiento es rápido, y se convierten en valles entre los cuales quedan  levantados los antiguos valles sinclinales (sinclinal colgado), de modo que el relieve se ha invertido. La erosión del valle anticlinal sacará a la superficie el anticlinal del estrato inferior (anticlinal exhumado) y el ciclo se reiniciará. Ejemplos de este relieve se encuentran en el Sistema Ibérico, en la parte oriental de la cordillera Cantábrica, en los Pirineos y en las cordilleras Béticas.
     
    Sinclinal colgado. Pirineos.

    lunes, 2 de enero de 2012

    3.La evolución geológica peninsular.

    El relieve actual de la Península es el resultado de una historia geológica de millones de años. En ella han alternado fases orogénicas con otras de calma, en las que han predominado la erosión y la sedimentación.
    1. Durante la era arcaica o Precámbrico (4000-600 millones de años) emergió del mar una banda montañosa arqueada de NO-SE, formada por pizarras y neis, que comprendía casi toda la actual Galicia. También surgieron elevaciones en puntos aislados del Sistema Central  y de los Montes de Toledo. Este macizo precámbrico fue arrasado por la erosión y cubierto casi en su totalidad por los mares paleozoicos.
    2. En la era primaria  o Paleozoico (600-225 millones de años) tuvo lugar la orogénesis herciniana. De los mares que cubrían  la mayoría  de la Península  surgieron las cordilleras hercinianas, formadas por materiales silíceos como granito, pizarra y cuarcita. Al oeste se elevó el Macizo Hespérico, arrasado por la erosión durante la misma era primaria y convertido en zócalo o meseta inclinada hacia el Mediterráneo.  
    3. La era secundaria o Mesozoico (225-68 millones de años) fue un período de calma en el que predominaron la erosión y la sedimentación. La erosión continuó el desgaste de los relieves hercinianos.
    4. Durante la era terciaria (68-1,7 millones de años) tuvo lugar la orogénesis alpina, que provocó grandes cambios en el relieve peninsular:
    5. -Se levantaron las cordilleras alpinas, al plegarse los materiales depositados en las fosas          pirenaica y bética  entre los macizos antiguos, que actuaron como topes. Así, surgieron los Pirineos entre los macizos de Aquitania, Hespérico y del Ebro y las cordilleras Béticas, entre el Macizo Bético-Rifeño y el Hespérico. -Se formaron las depresiones prealpinas paralelamente a las nuevas cordilleras: la depresión del Ebro, paralela a los Pirineos, y la del Guadalquivir, paralela a las cordilleras Béticas. -La Meseta se vio afectada por la orogénesis alpina: Pasó a inclinarse hacia el Atlántico, determinando la orientación hacia el océano de buena parte de los ríos peninsulares. Se formaron los rebordes montañosos orientales  y meridionales de la Meseta. El zócalo de la Meseta formado por materiales paleozoicos rígidos, experimentó fracturas y fallas. Estas últimas originaron  una estructura germánicas, constituida por bloques levantados o rejuvenecidos (horst) y bloques hundidos fosas tectónicas (graben). Los bloques levantados formaron el reborde montañoso de la Meseta (Macizo Galaico y parte occidental de la cordillera Cantábrica) y sierras interiores de la Meseta (Sistema Central y Montes de Toledo).     
    6. Durante la era cuaternaria (1,7 millones de años hasta la actualidad) los fenómenos más destacados fueron el glaciarismo y la formación de terrazas fluviales. El glaciarismo afectó a las cordilleras más altas: Pirineos, cordillera Cantábrica, Sistema Central, Sistema Ibérico y Sierra Nevada. Dio lugar a dos tipos de glaciares: de circo y de valle. Las terrazas fluviales son franjas planas y elevadas situadas en los márgenes de un ríos.
    • Los glaciares de valle son río de hielo. Se forman cuando el espesor de hielo acumulado  en el circo es grande. Entonces  el hielo de las capas inferiores se desplaza fuera del circo y se desparrama valle abajo. Los fragmentos rocosos que contiene el hielo ensanchan el valle, dándoles la típica forma de artesa o U. En la Península solo los Pirineos se vieron cubiertos por una potente capa de hielo, de la que partían hacia el sur diez grandes glaciares, que crearon valles en U y lagos.
    • Las terrazas fluviales son franjas planas y elevadas situadas en los márgenes de un río. Su origen se debe a las alternancias climáticas del Cuaternario. En los períodos fríos glaciares, el caudal del río es escaso por encontrarse el agua helada en las montañas; su fuerza erosiva disminuye y deposita aluviones o materiales en su cauce (A). En los períodos posglaciales, el caudal del río aumenta al elevarse la temperatura y fundirse el hielo; su fuerza erosiva aumenta y ahonda su cauce (B), dejando suspendidos en sus márgenes los aluviones depositados, que constituyen las terrazas (C). La repetición de estos ciclos glaciales  y posglaciales durante el Cuaternario creó terrazas escalonadas (D). En la Península las más características son las formadas por los ríos Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro.

      miércoles, 14 de diciembre de 2011

      2. El espacio geográfico español

      España es un país europeo de tamaño medio (505.987 km2), situado en la zona templada del hemisferio norte. Comprende un territorio peninsular, que ocupa la mayoría de su superficie (97,53%); un archipiélago mediterráneo-las islas Baleares-; un archipiélago atlántico -las islas Canarias-; territorios en el norte de África -Ceuta y Melilla-, y algunos peñones e islotes.
      1. CARACTERÍSTICAS DEL RELIEVE PENINSULAR
      • La forma maciza viene dada por la gran anchura de la Península de oeste a este (1094 kilómetros) y por sus costas rectílineas, sin apenas accidentes litorales. Este hecho limita la penetración de la influencia del mar hacia el interior.
      • La elevada altitud media (660 m), solo superada en Europa por Suiza, se debe a la presencia de altas cordilleras y, sobre todo, a que el interior peninsular está  constituido por un extenso núcleo de tierras altas, la Meseta, con una altitud comprendida entre los 600 y los 800 metros.
      • La disposición periférica del relieve montañoso en torno  a la Meseta frena la influencia del mar  y causa  fuertes contrastes entre el litoral y el interior peninsular.
      2. TIPOS DE UNIDADES MORFOESTRUCTURALES
      1. Los zócalos son llanuras o mesetas formadas en la era primaria o Paleozoico como resultado del arrasamiento por la erosión de cordilleras surgidas en las orogénesis (formación de montañas) de esta misma era.  Los materiales  paleozoicos son rocas síliceas: granito, pizarra, cuarcita  y esquistos. Estos materiales son muy rígidos por lo que no se pliegan sino que se fracturan.
      2. Los macizos antiguos son montañas formadas en la era terciaria por el nuevo levantamiento de un bloque de un zócalo a causa de las presiones de la orogénesis alpina. En la Península, son macizos antiguos las sierras interiores de  la Meseta (Sistema Central y Montes de Toledo), el Macizo Galaico y la parte occidental de la Cordillera Cantábrica.
      3. Las cordilleras de plegamiento son grandes elevaciones montañosas surgidas en la orogénesis alpina de la era terciaria por el plegamiento de materiales sedimentarios, fundamentalmente calizos, depositados por el mar en la era secundaria. Las cordilleras de plegamiento son de dos tipos: 
      • Cordilleras intermedias formadas por el plegamiento de materiales depositados por el mar en los rebordes de los zócalos (Sistema Ibérico y parte oriental de la cordillera Cantábrica).
      • Cordilleras alpinas, formadas por el plegamiento de materiales depositados en geosinclinales o fosas marinas largas  y profundas  (Pirineos y cordilleras Béticas).
      4. Las cuencas sedimentarias o depresiones son zonas hundidas formadas en la era terciaria,   que     se  rellenaron con sedimentos, principalmente arcillosos y calizos.
      • Las cuencas formadas por el hundimiento de un bloque de un zócalo a causa de las presiones de la orogénesis alpina (depresiones de la Meseta del Duero, Tajo y Guadiana).
      • Las depresiones prealpinas, localizadas a ambos lados de las cordilleras alpinas (depresiones del Ebro y del Guadalquivir).

      martes, 13 de diciembre de 2011

      1. La incógnita del Universo. El origen de la Tierra.

      Se hace complicado comenzar por la primera  y mayor pregunta que se ha hecho y se hace el ser humano. Empezamos, por lo tanto, por un misterio tal como preguntarnos como empezó todo. Si no sabemos cómo empezó ni por qué empezó, más dificil será indicar el para qué.

      Dimensiones del Universo.


      1. El origen de la Tierra

      Según la hipótesis más aceptada por los cosmólogos, el Universo se originó hace 15.000 millones de años, como consecuencia de una gran explosión conocida como Big Bang, seguida de una expansión que aún dura en la actualidad.
      El Sistema Solar y con él nuestro planeta se formó hace unos 4.600 millones de años debido a un proceso de construcción gravitatoria  de una nebulosa.
      La Tierra es un pequeño cuerpo celeste sin luz propia, que pertenece  a un grupo de nueve planetas que giran alrededor de una estrella de mediana magnitud a la que llamamos Sol.
      Entre las características  más destacadas  de nuestro planeta merecen citarse:
      • Presentar un satélite de gran tamaño en relación con el de la Tierra.
      • El 75%  de su superficie está cubierta de agua.
      • Tiene un potente campo magnético.
      • Está poblada por una gran cantidad de sistemas complejos, los organismos, que se reproducen  y que toman la energía y la materia que necesitan del medio y que se han adaptado  a vivir en todos los ambientes del planeta.
      • Presenta dos envolturas fluidas: La atmósfera  y la hidrósfera.
      • La mayor parte de la masa de la Tierra corresponde a la parte sólida formada fundamentalmente por rocas en las que predominan los minerales del grupo de los silicatos y por elementos metálicos, principalmente el hierro.
      La Tierra está formada por varias capas. Las investigaciones sobre el interior de la Tierra se han centrado en dos aspectos:
      1. En la composición de los materiales que forman las distintas capas del Planeta.
      2. En el comportamiento mecánico de dichos materiales (elasticidad, plasticidad, permeabilidad...)
      Por eso se distinguen dos tipos de modelos que son:
      1. El modelo estático (estudia la composición  de los materiales)
      2. El modelo dinámico (estudia el comportamiento mecánico de los materiales)

      2. Las tierras emergidas

      En el pasado se creía que los continentes eran tierras muy antiguas y estables que apenas habían cambiado desde el origen del planeta. Actualmente la visión es totalmente distinta. Desde comienzos del siglo XX (1912) se ha producido un giro total en las investigaciones gracias a un científico (meteorólogo) alemán llamado Alfred Wegener que expuso la teoría de la deriva continental en la que afirmaba que los continentes actuales estuvieron unidos hace 200 millones de años en un supercontinente llamado Pangea. Pensaba Wegener que los continentes estaban encima de una capa plástica y que se movían a la deriva, alejándose o acercándose unos respecto de otros. Las pruebas que presenta son:
      1. Las mediciones  que se habían hecho, a principios del siglo XIX, de las distancias que separaban a Groenlandia de Europa, habían variado en un siglo en 1 km y medio. También había variaciones entre París  y Washington que se alejaban y entre California y China que se acercaban.
      2. Wegener observó que existían muchos fósiles de organismos idénticos en lugares como Sudamérica, África, India y Australia. Esta probaba que en algún momento  debieron estar unidos.
      3. Observó también una gran coincidencia entre las formas de la costa de los continentes, sobre todo entre Sudamérica y África.
      4. También coinciden, si unimos todos los continentes, las rocas, cadenas montañosas  y cronología que formarían un cinturón casi continuo.
      5. Descubrió que existían zonas en la Tierra cuyos climas actuales no coincidían con los que tuvieron en el pasado. Por ejemplo hay lugares en la actualidad que tienen clima tropical y en el pasado, hace 300  millones de años, estaban cubiertos de hielo. Esto prueba o al menos hace suponer que los continentes se localizaban  en una latitud distinta a la que ocupan en la actualidad.
      Wegener no pudo explicar el  mecanismo responsable del movimiento de los continentes. Aunque algunos de sus argumentos eran erróneos, sentó las bases de una nueva línea de investigación que llevó  en los años  1968-70 a la aparición de una nueva teoría llamada "tectónica de placas". Según esta teoría la litosfera está dividida en fragmentos llamados "placas" que se desplazan por la capa inmediatamente inferior que es la Astenosfera, formada por materiales más plásticos que las placas. Las placas se desplazan lentamente como un bloque rígido a velocidad muy lenta (entre 1 y 20 cm al año). Las placas no sólo están formadas  por la corteza terrestre  pues incluye una parte del manto superior. Este conjunto es la litosfera y constituye una unidad de unos 70 a 150 km de espesor.
      La litosfera está dividida en numerosas placas. Las más grandes son:
      •  La Africana
      • La Euroasiática
      • La Indoaustraliana
      • La Norteamericana
      • La Sudamericana
      • La Pacífica
      • La Antártida
      Existen otras placas de tipo mediano y son:
      • La del Caribe
      • Nazca
      • Islas Filipinas
      • Cocos
      • Islas Kuriles
      • Scotia
      • Arábiga
      La tectónica de placas


      Entre todas estas se sitúan numerosas microplacas (o subplacas) de pequeña extensión pero importantes para explicar fenómenos geológicos a escala regional. Por ejemplo:
      La microplaca o subplaca Ibérica, la Adriática...
      Como consecuencia del movimiento de las placas litosféricas se producen los siguientes resultados:
      • Compresión de los materiales
      • Distensión de los materiales
      • Fricción de los materiales
      Estos esfuerzos se manifiestan en la superficie terrestre con la formación de diversas estructuras geológicas como por ejemplo:
      Cordilleras, pliegues, fallas...y también la aparición de fenómenos como el vulcanismo, los terremotos, maremotos...Por lo tanto la formación de relieves está directamente relacionada  con la tectónica de placas. Los movimientos que se producen en la corteza como consecuencia de las colisiones entre placas y que pueden formar relieve (montañas...), se llaman "movimientos orogénicos" u orogenias.